Casos curiosos: Ceguera

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Correrían los años ochenta cuando a la consulta del pequeño despacho de la calle Vallfogona llegó uno de los casos más extraordinarios que se han visto hasta el día de hoy. De parte de una amiga personal llegó Mercè (el nombre no es real por cuestión de confidencialidad). La mujer, de mediana edad, baja y delgada, había sufrido una condición ocular que la había dejado sin vista durante un corto periodo de tiempo. Para sorpresa de todo el mundo a su alrededor, cuando fue la hora de de retirar los vendajes y poder dejar la ceguera temporal atrás, la paciente no recuperó la vista. Se había quedado ciega.
La operación no trajo ninguna complicación y el proceso de curación fue un éxito a nivel biológico, no había ningún hecho que pudiera sugerir que Mercè no estaba bien curada. Ante la estupefacción de los médicos se planteó la posibilidad que la ceguera de la paciente fuera causada por algún motivo psicológico. Es por este hecho que la protagonista de la historia acabó en la consulta del barrio de Gràcia.

Mercè resultó ser uno de aquellos casos que consiguen llegar a un nivel muy profundo de hipnosis, capaz de llegar al llamado cuarto grado hipnótico, en el cual el estado mental se puede alterar en gran medida. En este estado Mercè fue relajándose y bajando y profunditzando cada vez más hasta el punto en que se le dio la orden hipnótica que cuando abriera los ojos sería capaz de ver todo aquello que la rodeaba, sería capaz de volver a ver. Al abrir los ojos Mercè fue capaz de describir todo aquello que veía desde el diván donde se le realizaba la hipnosis, los muebles, la decoración, los cuadros… Pero al salir del tránsito hipnótico no era capaz de ver. Cada vez que era hipnotizada podía ver cómo antes de la operación.
Y así fueron pasando varías sesiones en que el efecto no duró más allá de la sesión de hipnosis. Hasta que un día, se decidió que se haría una regresión hipnótica para poder establecer un diálogo con el subconsciente de Mercè.
Bajo hipnosis la paciente llegó a un grado hipnótico muy profundo, a un grado de consciencia alterada tan grande que su subconsciente tomó una voz propia e hizo visible la raíz del problema.
Bajo hipnosis, Mercè empezó hablando de su situación familiar. Explicaba que ella estaba al cargo de dos hijos y un marido en paro. En casa debía encargarse de todas las tareas: cocinar, lavar y comprar y ninguno de los miembros de su familia la ayudaban, pero a raíz de la ceguera la situación de la clienta mejoró extraordinariamente, su marido encontró trabajo y sus hijos se encargaron de los trabajos de la casa.
Después del relato de Mercè no hubo ninguna duda, la ceguera histérica era debida de al deseo subconsciente de mejorar su situación a casa.
En situaciones de gran estrés el subconsciente de los individuos puede buscar soluciones radicales para el malestar de la mente y ocultarlas al conocimiento de la parte consciente. En este caso, la hipnosis fue útil para hacer consciente el contenido inconsciente de la mente de la paciente.
Mercè recuperó la vista después de aquella sesión y su vida familiar mejoró al hacerse su familia sabedores de los motivos de su ceguera.

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