El Reino de Hypnos

edda98bdd18ed3f57cdf559dcb559db8

Hypnos es el dios del sueño en la antigua Grecia, pero para los antiguos griegos este dios no era adorado por el estado fisiológico del sueño sino como gobernante del mundo inaccesible de los sueños y los misterios que esconde. Por este motivo la hipnosis actual recibe el nombre del misterioso dios, profundizando en aquellos estados a los cuales puede llegar la mente en un estado entre el sueño y la vigilia para adentrarse en el mundo de los sueños, que no es un reino externo al individuo, sino un producto de su propia mente.
Aquella visión del mundo de los sueños como un entorno mágico y revelador en ocasiones de aspectos ocultos del propio ser se podría considerar una primera aproximación al concepto de subconsciente. Este contiene todo aquel contenido inaccesible por la conciencia del individuo: instintos, emociones, recuerdos escondidos y sentimientos que conforman quiénes somos. Sin ser nosotros conscientes de su existencia (o no plenamente).
A través de ciertas técnicas utilizadas a lo largo de la historia el ser humano ha conseguido entrar en un estado de conciencia alterada por medio del bloqueo de la parte consciente de la mente que lo ha permitido acceder a los impulsos, pasiones y contenidos de la mente desatada sin el control de la conciencia y sin un guía para controlarlo. Ejemplos de este hecho serían los rituales de los chamanes y las visiones inducidas por las prácticas fanáticas en que el individuo parece poseído, ve visiones o recibe mensajes de un ente sobrenatural. Desde el punto de vista de la hipnosis, estos inputs que recibe el individuo bajo este estado no son mas que un sueño lúcido, una entrada a este reino de los sueños de nuestra propia mente. La hipnosis actual pretende establecer un diálogo con el subconsciente a través de este estado alterado bajo control del hipnólogo, para conseguir tanto extraer su contenido como para hacerlo permeable a la inclusión de nuevos contenidos o reforzar preexistentes.
Pero cómo se llega a este estado? El proceso para el cual se bloquea la mente consciente consta de hacer que el individuo centre toda su atención en un solo estímulo (o estímulos) sensorial al mismo tiempo que consigue un nivel de relajación profunda, en un proceso de “meditación guiada” que lo permite obviar otros estímulos externos y conseguir llegar al llamado estado hipnótico. En este estado la mente del propio individuo se ha hecho permeable a las palabras de quien lo ha llevado a este punto, dejando al hipnólogo en una posición aventajada para poder modificar los contenidos de este sopor entre la vigilia y el sueño que se ha creado, como un elemento mas de este sueño con la capacidad de guiarlo.
Justo es decir que el hipnotizado no ha perdido en este estado el control sobre su propia persona, y todo aquello que se le ordene que sea contrario a su forma de pensar o actuar lo alejará del estado hipnótico, estorbando la placidez del estado en que se encuentra. Porque al final la hipnosis no se basa en el ejercicio de un poder que se aplica sobre el individuo, el hipnólogo es sólo el vehículo por medio del cual nuestra mente puede llegar a un estado de alteración de conciencia similar al de los grandes maestros de la meditación (capaces de reducir el propio flujo sanguíneo o no sentir dolor) sin largos años de práctica. Distraer por un mismo la mente consciente es un proceso similar al de conseguir no pensar en un oso blanco.
En que estás pensante? En un oso blanco, si? Es por este hecho que es necesaria la figura del guía que nos permita, como la antigua Grecia, descubrir los misterios del reino de Hypnos.

Comparte Facebook Twitter LinkedIn Google

Últimos Artículos