Regresión a vidas pasadas, mito o realidad?

clock-623170_960_720

La regresión hipnótica es la técnica de la hipnosis que nos permite hacer que el cliente recuerde vivencias de tiempos pasados que habían quedado olvidados o bien bloqueados en la mente. Esta técnica es frecuentemente utilizada para desbloquear posibles causas del pasado para problemáticas mentales actuales de los pacientes. Bajo hipnosis es posible entrar en un estado de hipermnésia, un estado en que el paciente consigue recuperar recuerdos con una gran facilidad, incluso aquellos que le eran totalmente ajenos antes de recordarlos.
Pero, y si pudiéramos retroceder más allá de nuestra propia infancia? Más allá incluso del propio nacimiento? Desde el escepticismo se ha podido comprobar como en ocasiones la regresión parece desafiar toda lógica científica, datos muy esmerados de gente sin conocimientos históricos, habilidades musicales nunca vistas en el individuo, conocimiento de lenguas extranjeras…
Pero cómo se suele decir “una de cal y otra de arena”, no son pocos los casos en que el hipnotizado revela anacronismos históricos en su relato o deja entrever productos que provienen de la propia imaginación.
A continuación os mostramos algunos de los casos de regresión de los cuales se ha sido testigo, juzgar la validez de los relatos queda en manos de los lectores.

El alcalde extremeño

La regresión de una mujer nacida en Francia y residente en Barcelona la transportó a un pasado difícil de ubicar en el tiempo. Los primeros recuerdos que aparecieron fueron los de una tierra cálida y un Pueblecito alejado, sin electricidad; el lugar, Extremadura. Al tomar conciencia del propio cuerpo en aquel momento del pasado, la joven se vio en un cuerpo de un hombre delgado y alto, viejo y arrugado. Se recordaba como una figura importante en su entorno, era el alcalde de la localidad. Lo que es interesante de este caso es que la chica recordaba el nombre entero de aquella supuesta vida pasada pero no el nombre del pueblo. En aquel momento no se puso énfasis en la investigación de aquella historia en particular, pero se pidió a la clienta que si nunca lo investigaba informara de aquello que había descubierto. Años más tarde, un día una llamada confirmó aquello que se vio durante la sesión de hipnosis regresiva, era la chica de aquella regresión de años atrás. Por un casual esta mujer se encontraba de viaje turístico en Extremadura cuando, al pasar por el lado de un cartel de un pequeño pueblo la recorrió un pensamiento extraño “¿Será este pueblo?”. Efectivamente, al dirigirse al ayuntamiento de la pequeña localidad descubrió que la persona con nombres y apellidos que había recordado ser había sido alcalde de aquella pequeña localidad en el siglo XVIII.
La mujer, nacida en Francia desconocía los paisajes extremeños, ni siquiera sabría decir nada de aquella tierra más allá de haber oído el nombre alguna vez antes de visitarla. Mentía la joven de origen francés? Habría escuchado quizás la historia en alguna conversación de forma subconsciente y su mente la había reproducido bajo el estado hipnótico? No se sabe, lo que es seguro se que este relato crea un gran interrogante digno de hacer tambalear creencias.

El monje medieval

La siguiente regresión la protagoniza un hombre de mediana edad que quería saber qué se siendo en una regresión y si podía ser posible extraer recuerdos de la mente de vidas pasadas.
Resulta que este hombre se vio a sí mismo bajo estado hipnótico en un convento medieval del siglo IX, con los hábitos de un fraile de la época en un entorno rural.
Él, en su supuesta vida como monje describía cuidadosamente las actividades que se llevaban a cabo en el día a día del convento: la oración a maitines por la madrugada, las tareas de cuidado del huerto del convento, los enseres para la confección de productos artesanales de una época pasada, las comidas con pan con tomate… Pan con tomate? En este punto durante la sesión de regresión saltaron todas las alarmas mentales, o bien la Cataluña eclesiástica medieval guardaba el secreto de una variedad de tomate autóctono catalán desde antes del descubrimiento de América o aquello que explicaba el cliente no tenía sentido.
Este es un caso de falsa regresión o se podría deber a la imaginación desatada del subconsciente que a veces puede hacer ver a las persones imágenes y situaciones como reales en estado hipnótico.

El diario ruso

Un caso realmente curioso es el de una mujer joven y menuda que al empezar la sesión se vio como un hombre fuerte y corpulento, ejerciendo de herrero en las caballerizas de un palacio. El palacio parecía ser del siglo XVIII o XIX, con grandes comodidades y lujos de la época, en una tierra nevada. En aquel momento le pasó por la mente un nombre, Nicolás II, el Tzar de la Rusia de finales del siglo XIX y principios del XX, más conocido como el último Tzar. Para poder contemplar la posibilidad que la clienta pudiera haber sido la herrera del Tzar se le dijo que buscara mentalmente un diario y leyera una página al azar. La clienta dijo que era capaz de verlo pero no de leer las grafías rusas. No recordaba la lengua rusa a pesar de que era capaz de ver todas y cada una de las letras ante sí. Para sacar el intríngulis de la situación se le pidió a la mujer que definiera la forma de cada una de las letras de una de las noticias del diario. Después de ser apuntadas cuidadosamente una por una con el máximo rigor posible, se trajo el texto resultante de las letras a una traductora de la lengua rusa.
Con gran sorpresa se pudo comprobar que el texto tenía sentido, es más, era una noticia referente a la situación convulsa de la Rusia de la época.
La clienta afirmaba no saber ruso y tener un conocimiento muy limitado de la Rusia de los Tzares.
Es posible que su subconsciente memorizara una noticia del siglo XIX-XX en algún lugar? Mentía la clienta de una forma muy elaborada?
Decía Carl Jung, psiquiatra contemporáneo a Freud, que el hombre necesita conservar un punto de espiritualidad que lo lleve a pensar en algo más allá de la “coincidencia cósmica” en el origen de la conciencia y la falta de sentido de la existencia. Este, junto con los otros relatos, nos dan motivos para levantar la mirada por encima de aquello mundano y pensar, y sí…?

El emparedamiento

Esta última regresión nos muestra como esta práctica puede ser beneficiosa, sean los recuerdos verdaderos o no. El caso es el de un hombre al cual el proceso de la regresión lo condujo a un convento del alta edad media. El cliente recibió dos recuerdos que se entrelazaban. Por un lado podía recibir imágenes y sensaciones comunes de la vida de una monja de clausura, por el otro recordaba una sensación ominosa de estar recluido en un lugar oscuro y húmedo.
La vida de la monja recordada por el cliente era monótona y tranquila, nada hacía que se pudiera relacionar la sensación de reclusión con las actividades comunes de este personaje.
En el transcurso de la sesión se hizo pasar al cliente por las etapas y hechos importantes de su vida como la entrada al convento o el ordenamiento como monja, pero un hecho destacaba entre todos los otros, su relación con el jardinero. Al saberlo la abadesa retomaron a la monja con un salvajismo brutal, emparedandola viva en una pequeña habitación del sótano del convento donde murió de deshidratación, hambre y desesperación.
Este relato no da ninguna pista sobre la posible veracidad de la regresión, pero lo interesante de esta historia es que el cliente había sufrido toda la vida ataques de claustrofobia que fueron remitiendo días después de la sesión, como si su vida pasada hubiera afectado a los miedos de la vida actual del cliente.
Si nos situáramos al otro lado del espectro en cuanto a opinión sobre el hecho, podríamos decir que éstas vivencias, reales o no, crean muchas veces una catarsis en el paciente, que supera los miedos que que se esconden en el interior de la mente, quizás en forma de historia.

Verdad? Mentira? No lo sabemos pero funciona.

Comparte Facebook Twitter LinkedIn Google

Últimos Artículos